Precauciones a tomar con mi perro en época de oruga procesionaria

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Precauciones a tomar con mi perro en época de oruga procesionaria

Todos los que tenemos perrito sabemos que en enero-febrero comienza a descender de los pinos la temida procesionaria. Se trata de unas orugas que puedes reconocer por  verlas moviéndose formando largas hileras (especialmente a su bajada de los nidos, sus lugares preferidos son los pinos y los cedros) y cuyos pelos contienen unas venenosas toxinas capaces de provocar la muerte de nuestras mascotas con tan solo tocarlas.

¿Qué hacer si las vemos?

Si nos encontramos con estas orugas procesionarias mientras vamos paseando con nuestra mascota, lo primero que debemos hacer es alejarnos de la zona cuanto antes y después debemos ponernos en contacto con nuestro Ayuntamiento e indicar dónde hemos encontrado procesionarias para que puedan eliminarlas cuanto antes, ya que además de para las mascotas, también son tóxicas para nosotros, por ello nunca debemos intentar manipularlas nosotros mismos.

¿Y si tu mascota ha entrado en contacto con la oruga procesionaria?

Si no hemos podido evitarlo y nuestra mascota ha entrado en contacto con una de estas orugas o con sus pelos, debemos observar los síntomas que presente, los más frecuentes tras el contacto con la procesionaria son: angioedema (cara hinchada), glositis (inflamación de la lengua), prurito (rascado por picor), ptialismo (salivación excesiva), emesis (vómitos), depresión (alteración de la conciencia)… En cualquier caso debemos acudir urgentemente al veterinario ya que su vida está en riesgo, llamándole primero para que pueda preparar todo lo necesario y pueda indicarnos pasos a seguir en el caso concreto que nos está ocurriendo.

Como regla general, mientras llegamos al veterinario, si podemos limpiar la boca o la parte del animal que ha tocado los pelos de procesionaria, debemos hacerlo con guantes y con agua caliente (a una temperatura a la que el animal no se vaya a quemar) para intentar inactivar las toxinas que contienen los pelos de la procesionaria.
También es importante aplicar frío después para ir bajando la inflamación de camino al veterinario, mediante aplicación de hielo envuelto en tela para no producir quemadura por frío, o dándole helado de nata si tenemos a mano.

Cuando llegues al veterinario deberás estar atento a sus instrucciones mientras realiza los procedimientos que sean necesarios para tratar a tu mascota.

 

Esperamos que nunca se de esta situación pero siempre es útil conocer qué son estas orugas, su peligro y el modo de actuación, así que si te ha resultado interesante… ¡Compártelo!

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